Si leíste nuestra entrada sobre qué es el minimalismo, no te sorprenderá saber que puede aplicarse prácticamente a cualquier área que se nos ocurra: la decoración, las relaciones sociales, la moda o incluso el arte.

Y aunque con este post no queremos crear el mito de que los minimalistas escuchamos solo un tipo de música, hoy queremos contarte como algunos artistas han trasladado los principios del estilo de vida minimalista a sus creaciones musicales.

Quédate hasta el final porque en este artículo te desgranamos las claves de este estilo y te compartimos una lista de reproducción que se convertirá en imprescindible para concentrarte, relajarte o simplemente disfrutar de un tipo de música diferente.

¿Qué es la música minimalista?

La música minimalista es un estilo que busca la sencillez, un regreso a la observación y análisis de las tonalidades.

Como parte del minimalismo, la música minimalista busca reducir los elementos en búsqueda de una mayor claridad y sencillez frente a la complejidad rítmica. Es común dentro de este género tomar un elemento denominado “célula” y repetirlo a lo largo de la obra.

Es una respuesta directa a la tendencia del “serialismo” predominante durante muchos años en Europa. La música minimalista es armónica y llena de melodías. Utiliza cambios lentos, muy imperceptibles dentro de las frases musicales, dando la impresión de repetitividad.

En los inicios de su popularidad se denominaba música sistemática, incluso algunos solían llamarla música meditativa (confirmamos que a nosotros nos parece muy relajante). Fue en 1968 cuando el compositor Michael Nyman aplicó por primera vez a este género el término de minimalista.

Pero ¿cuando podemos etiquetar una obra como música minimalista? Algunas acepciones que definen al género son:

  • Composiciones que solo emplean una pequeña cantidad de notas o frases musicales.
  • Piezas escritas que solo utilizan una pequeña cantidad de instrumentos con origen casero.
  • Algunos incluyen las piezas que sostienen ritmos básicos y repetitivos dentro de una larga línea de tiempo. 
  • Composiciones musicales realizadas a través de los ruidos que generan los eventos naturales, por ejemplo las cataratas.
  • Piezas que poseen ritmos cíclicos aparentemente infinitos o que no poseen final.
  • Piezas compuestas de ritmos extraños generados a partir de los sonidos de un saxofón y el eco generado de una pared.
  • Algunas músicas minimalistas incluyen ritmos que varían lentamente dentro de un lapso de tiempo prolongado. Migrando de forma gradual hacia otras melodías.
  • Músicas con un tiempo lento que generan una densidad musical de dos a tres notas por minuto.

Orígenes del estilo musical

Incluida dentro del movimiento minimalista, este tipo de música surge en Estados Unidos en la década de los años 60. La música minimalista comienza como un estilo experimental que acaba convirtiéndose en todo un género.

Algunos intérpretes la denominan como un estilo “underground” que no aspira a la fama o reconocimiento. De hecho, se desarrolló en un ambiente alternativo de las calles en la ciudad de San Francisco.

Con los años la tendencia se extiende hacia la ciudad de Nueva York y de ahí se impulsa a todo el país. Hasta que finalmente se consolidó como un género experimental en el siglo XX, concluyendo con su llegada a Europa.

Son muchos los especialistas que alegan el origen de la música minimalista como efecto de las corrientes del conceptualismo. Precisamente en la música dodecafónica, un género musical que da protagonismo a los 12 tonos musicales.

En nuestros días se trata de un género que supone una enriquecedora etapa musical, de las más actuales y sorprendentes.

Representantes de la música minimalista

Entre los pioneros a destacar de este género se encuentran La monte Young, Steve Reich, Terry Riley y Philip Glass. Los tres últimos son tomados como los padres fundadores del verdadero estilo que da a nacer la música minimalista.

Por parte del continente europeo se pueden mencionar artistas como Louis Andriessen, John Tavener, Steve Martland y Gavin Bryars.

El primer trabajo que identifica al género sería la obra del trío de tres cuerdas compuesta por La Monte Young. Siendo que ya en el año 1958 se encontraría una primera demostración de lo que marcaría este género.

El trabajo de La Monte Young se escribe en un inicio por medio de las técnicas dodecafonistas. Sin embargo, las extienden en el tiempo de forma enorme, alargando la música a cuatro minutos y 33 segundos.

No obstante, lo que se considera como la primera composición minimalista es la obra de 1964 In C, de Terry Riley. La primera de su tipo.

Lista de Spotify de música minimalista

Si tienes curiosidad por escuchar este tipo de música, te recomiendo esta lista de Spotify que recopila temas de algunos de los compositores minimalistas más conocidos: Ludovico Einaudi, Philip Glass, Arvo Pärt, y Max Richter.

Y tú, ¿conocías este tipo de música? Cuéntanos en los comentarios

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